10 +1 cosas que he aprendido en la cuarentena

by - 09:00


Hemos pasado por algo que no nos imaginábamos. 

Y todos deseando el uno de enero un gran año.

A alguno se le olvidó el «algo rojo» y la lio a lo grande. 

Pero no vengo a hablar de lo jodidos que hemos estado o de lo duro que ha sido, ya que creo que siempre vemos las cosas de forma demasiado negativa. En muchos casos (por no decir la gran mayoría) hemos tenido una casa donde dormir, comida que llevarnos a la boca, Netflix, HBO, Prime Video, Disney + y mil vídeos y programas para ver; hemos tenido contacto con nuestros familiares con videollamadas, mensajes y audios. Muchos han tenido la suerte de estar confinados en pisos con terrazas (más o menos grandes) y algunos con jardines privados y/o piscinas de las que poder disfrutar. 

Hemos sido unos privilegiados, coño.


Algunos hemos perdido a familiares de los que no nos hemos podido despedir, hemos vivido situaciones un poco raras y nos hemos tenido que amoldar a estos tiempos tan raros, y, que no suene frívolo, pero estamos vivos, joder ESTAMOS VIVOS, JODER.

Y como esto no va sobre lo que nos ha pasado, si no sobre lo que he aprendido en estos meses, aquí van mis…

10+1 lecciones que me ha estampado 
en la cara esta pandemia.

1.   Es normal tener miedo. 

No es malo. 
No eres débil. 
Es lo que nos hace humanos. 

2.   Llorar está permitido. 

Te libera de todas esas mierdas que solemos encerrar bajo llave y que se van acumulando hasta que explotan. 

Debemos llorar más y liberarnos. 

3.   Gente que siempre y otra que jamás. 

Seguro que te ha pasado: amigas que han desaparecido como si tuvieses la Covid-19 (permitidme la metáfora) y un agujero se las ha llevado al inframundo. 

Te juraban amor y amistad eterna y megggggg, han desaparecido de tu radar. 

Moraleja: estabas mucho mejor sin ellas a tu lado.

4.   Limpia que te limpia.

Y no me refiero a la casa, que no me ha dado por ahí y me toca en breve hacer la limpieza total de medio año. Espero que Mr. Limpio tenga un hueco en la agenda.

He limpiado agenda (fuera esos quienes jamás) y mareadoras o mareadores, como diría Sol; he limpiado contactos en redes que solo sabían decir que íbamos a estirar la pata y venga a subir noticias y bulos; he vaciado grupos de chats que se crearon antes de que el Sr. Zuckerberg se hiciese cargo de las redes. 


5.   He comprendido que adoro mi libertad.

Me dedico a escribir la vida de otras personas, a imaginarla e inventarla. Me paso muchas horas, días o semanas, encerrada en casa, pero si quiero salir, salgo. 

En esta ocasión, al principio, necesitaba salir. Supongo que por esa parte de mi cerebro a la que le jode que le prohíban las cosas, pero que sabe que si lo han hecho era por nuestra salud y por los nuestros. 

6.   La meditación va muy bien.

Puede sonar a que me he fumado varios porros en esta cuarentena (cosa que no he hecho, aunque a veces no por falta de ganas), pero he comprendido que el tema de la respiración, la paz interior y el tener la mente tranquila, ayuda más de lo que nos imaginamos. 

Siempre vamos a mil por hora, con dos mil proyectos y tres mil problemas que solucionar. Pero no es verdad. 

Todo eso son cosas que nos vamos echando a la espalda y que hacen que nos salga chepa. 

Empezad a deshaceos de todas esas cosas, sobre todo si no son vuestras. 

7.   Enfócate, coño.

Al principio me costó mucho centrarme en trabajar, leer, diseñar o hacer cualquier cosa de provecho. La situación que vivíamos (y la nuestra en particular) nos tenía muy descolocados. 

Pero luego comencé a pensar en todo eso que se me va a cumulando en la agenda o en los mil cuadernos en los que anoto cosas.

Así que decidí dejar de pensar en todo eso que no estaba haciendo y me enfoqué en lo que he conseguido en estos meses.

Yo, la reina de las listas, me he creado un Excel en el que anoté todo lo que tenía pendiente y otro con las tareas finalizadas. 

Y no sabéis el subidón que da enfocarte y conseguir los objetivos. 

En estos meses tal vez haya personas que se hayan dado cuenta de que el trabajo en el que están no les llena o no es lo que realmente quieren. 

A veces hay que parar, pensar y resetear. 

Siempre estamos a tiempo. 

Dad el salto. 

Yo lo hice hace siete años y, joder, no os imagináis el subidón que da hacer lo que te apasiona y vivir de ello. 


8.   Perdona

Dicen que es el primer paso para que tu cerebro dé paso a otras cosas, pero ni de coña. El primero es deshacerte de las cosas/personas tóxicas y después perdonar eso que un día te hizo daño. No, no eres imbécil por hacerlo, pero es el paso que necesitas para que realmente avances y dejes de pensar en cosas que un día te hicieron polvo. 

Amigos, parejas, familiares… Todo se perdona y se trata de olvidar, pero no tropieces con la misma piedra. 

La paz llega mandando a la mierda, perdonando y olvidando a esa persona.

9.   Perdónate

Siempre somos capaces de perdonar a los demás, pero con nosotras mismas somos más duras y, bastantes veces, no nos permitimos avanzar recordando cosas que no hicimos bien en algún momento. 

Me he perdonado por… 
No poder llegar a todo. 
Olvidarme de ciertas cosas. 
Alejarme para tener tiempo para mí.
Cosas que asumí que eran mi culpa, pero realmente no lo eran. 
No seguir ningún tipo de moda y ser fiel siempre a mí misma. 
No ser lo que se espera de mí, porque soy yo, soy real, imperfecta y de verdad.

10.   Asume que no puedes llegar a todo

Quiero hacer tantas cosas, que nunca sé decir que no. 

Soy de las que nunca dicen decían no a las personas que les pedían ayuda. He hecho más cosas siempre por los demás, que por mí misma, pero he aprendido que en esta vida si tú no miras por ti, nadie lo va a hacer. 

Así que me planté. 

Empecé a practicar y cada vez me sale mejor. 

No.
Es sencillo. 

No.
Hazlo conmigo. 


No.
¿Ves?
Tú también puedes.

10+1. Comprende que los problemas de los demás, no son los tuyos

Lo más importante. 

Tus problemas (si es que lo son, siempre hay que evaluarlos y no ponernos en plan “Miss dramones”) son tuyos, hasta aquí correcto. 

Los de los demás, los que tratan de verter en ti, los que quieren que les soluciones, te lo pongo así en negrita para que quede claro no son cosa tuya, no son tus problemas y no tienes que solucionarle ni salvarle el culo a nadie

Y no es cuestión de dejar tirada a una amiga con un marrón en el que puedas ayudar y quieras hacerlo. 

Es que si esa toxicidad acaba cayendo sobre ti, volvemos a la casilla de inicio de este Juego de la oca, y nos toca volver paso a paso para aprender que los problemas de los demás no son los nuestros.

Y, tú, ¿qué has aprendido con esta pandemia?




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4 Comments

  1. ¡Holaaaa!

    Pues me ha encantado esta entrada.
    Desde luego, la situación que nos ha tocado vivir es una mierda, está claro, pero en muchos aspectos coincido en que somos unos privilegiados: casa, comida, netflix, libros, internet... vamos, que el fin del mundo no ha sido para tanto.
    Y si, por supuesto que hemos perdido a personas, se ha tenido miedo y no hay que frivolizar, pero me encanta que hayas sacado cosas buenas de esta cuarentena, que haya servido para ordenar y limpiar tu vida en todos los sentidos y replantearte algunas cositas. Creo que a más de uno nos ha venido hasta bien xD
    Me alegra mucho que hayas compartido esto con nosotros :D

    ¡muchos besos!

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  2. Grande como siempre Marta, gracias por tus aportaciones 😘😘

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  3. 👏👏👏👏👏
    De acuerdo con todo lo escrito!
    A mi todo esto me ha enseñado quien está... y cómo tu, he hecho una buena limpieza, en redes, teléfonos y en mi vida...

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  4. Muy acertado. Aunque a mí también me costó centrarme he aprendido sobre todo a centrarme en mí y a asumir que no puedo llegar a todo. Al final acabé convirtiéndome en la reina de la planificación y la organización y he conseguido realizar tareas en casa, avanzar en proyectos... ¡Sienta muy bien!

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